En la actualidad, un color saludable en la cara y un bronceado mínimo son condiciones que han dejado de estar reservadas exclusivamente para la época estival.
Debemos mantener un buen color durante todo el año, y para eso muchos hombres no están interesados en las camas solares u otras alternativas. Por lo tanto, buscan autobronceadores…
Son productos que pueden hallarse en el mercado en una gran diversidad de formatos y presentaciones, como geles, cremas, sprays o pequeñas toallas. Pueden ser una forma cómoda y rápida de adquirir color en esos momentos en los que el sol no abunda, pero siempre con el cuidado necesario, porque pueden dejar manchas o irregularidades no demasiado estéticas…
En principio hay que exfoliar e hidratar la piel unos días antes, y adquirir un autobronceador que sea acorde con nuestro tipo de piel. El propósito es obtener un B lo más natural posible, sin que el color quede concentrado en algunos sectores e inexistente en otros.
Están pensados para la cara, pero hay quienes se animan a utilizarlos en todo el cuerpo. En caso de cometer un error en la aplicación no hay que dramatizar, ya que el efecto es temporal. Igualmente, el esfuerzo ha valido la pena y sirve para ponerse a tono con la aplicación de estos productos, que no es tan sencilla como pareciera a primera vista…
